Leyendo el especial del Clinic acerca del Presidente Lagos, encontré una columna de Patricio Navia en la que plantea su admiración y compromiso con el proyecto Lagos ("Le tengo cariño, admiración y respeto. El proyecto impulsado por Lagos lo siento también mío, ese proyecto lo quiero como a un equipo de fútbol, incondicional y pasionalmente" (sic)).La verdad me representa esa analogía al gusto por el equipo de fútbol (pese a que no poseo esa pasión y mis incursiones futbolísticas son más bien una forma de club de tobi barrial), en cuanto a la incondicionalidad y pasión en el apoyo al gobierno de Lagos. Como en todo hubo desaciertos, pero la cantidad de luces del proceso son incontables.
Escribo esto sólo por la emoción de haber tenido a Lagos com presidente, por lo que me provoca participar de una u otra forma en el proyecto país de la concertación y desde mi profunda gratitud ciudadana.
Ahora, visto desde mi perspectiva de Coach, me parece digno de observar el fenómeno relacionado con la vinculación de Lagos con el poder, y de su poder con los otros. Creo que nos habla mucho de nuestra sociedad, de nuestros paradigmas, de las figuras que "necesitamos" para conducirnos, lo que validamos y lo que no. Y desde ahí me surgen algunas preguntas: ¿cómo entendemos la relación con el poder?, ¿qué características de Lagos son las que nos hacen más sentido como hombre poderoso?, ¿cual es el espacio emocional que ha construido Lagos para salir con los niveles de aprobación que tiene?... las dejo para la conversación.














