
Este año (como al menos los 4 anteriores) pasé el año nuevo en mi casa, con mi familia y amigos, algunos que no veía hace mucho otros que veo frecuentemente. Se armo algo rico, entretenido, muy comido y muy relajado. Fue una buena forma de despedir un buen pero trabajoso año y dar la bienvenida a este nuevo período (que se viene igual de desafiante).
Me pareció notable, al día siguiente, leer que el Alcalde Cornejo había otorgado el aviso de inicio de los fuegos artificiales de Valparaíso a Michelle Bachelet. Más allá de lo mediático (y la pica que le debe haber dado a Piñera) por el hecho de que haya sido ella, la candidata de la concertación, mi candidata, quien, en mi ciudad, haya dado inicio al nuevo año.
La concertación se merece un nuevo gobierno, ha gobernado con todas las estructuras que dejó la dictadura y lo ha hecho bien y Piñera, aunque quiera descolgarse, sigue estando acompañado de todos aquellos personajes pinochetistas prodictadura que ahora se las dan de centro y de democráticos. Son ellos, los Novoas, los Fernández, los Dieces, los Cuadras, los que ahora se cambian la ropa y no reconocen a su adorado "tata" y piden mirar al futuro. Son ellos mismos los que hundiran a su candidato, quizás uno de los pocos representantes de una derecha más abierta, quizás el único de todos ellos que votó por el No (si es que lo hizo), quizás el menos querido de todos entre sus nuevos socios. Piñera esta vez nuevamente le tocará bailar con la fea, pero esta fea no sólo es fea, sino ladrona, asesina y traidora con sus ancestros (su tatita abandonado).
Creo que falta una generación de recambio, una que no hayan sido ministros, voceros, pajes o monigotes de la dictadura, genete de derecha que se sienta de derecha por su forma de pensar, y quizas ahí Piñera pueda reinar y convertirse en una real alternativa de gobierno.
Por ahora al país le vendrá bien una estructura matríztica, una mujer en el poder, y una mujer de la concertación.
Me pareció notable, al día siguiente, leer que el Alcalde Cornejo había otorgado el aviso de inicio de los fuegos artificiales de Valparaíso a Michelle Bachelet. Más allá de lo mediático (y la pica que le debe haber dado a Piñera) por el hecho de que haya sido ella, la candidata de la concertación, mi candidata, quien, en mi ciudad, haya dado inicio al nuevo año.
La concertación se merece un nuevo gobierno, ha gobernado con todas las estructuras que dejó la dictadura y lo ha hecho bien y Piñera, aunque quiera descolgarse, sigue estando acompañado de todos aquellos personajes pinochetistas prodictadura que ahora se las dan de centro y de democráticos. Son ellos, los Novoas, los Fernández, los Dieces, los Cuadras, los que ahora se cambian la ropa y no reconocen a su adorado "tata" y piden mirar al futuro. Son ellos mismos los que hundiran a su candidato, quizás uno de los pocos representantes de una derecha más abierta, quizás el único de todos ellos que votó por el No (si es que lo hizo), quizás el menos querido de todos entre sus nuevos socios. Piñera esta vez nuevamente le tocará bailar con la fea, pero esta fea no sólo es fea, sino ladrona, asesina y traidora con sus ancestros (su tatita abandonado).
Creo que falta una generación de recambio, una que no hayan sido ministros, voceros, pajes o monigotes de la dictadura, genete de derecha que se sienta de derecha por su forma de pensar, y quizas ahí Piñera pueda reinar y convertirse en una real alternativa de gobierno.
Por ahora al país le vendrá bien una estructura matríztica, una mujer en el poder, y una mujer de la concertación.















Bienvenida tu opinión, fiel reflejo de lo que no quiero que pase nuevamente en nuestro país.
Sería bueno que hicieras el ejercicio duro de fundamentar lo que dices, ya que las cifras no mienten en cuanto al país que tenemos y al país que nos dejaron tus amigos los Danieles López.