
Una de las grandes chauchas que me han caído estudiando la Ontología del Lenguaje, ha sido comprender que si cambiamos el relato, cambiamos la "realidad".
Teniendo ciertas distinciones, es claro que al cambiar un juicio, declarar, conversar, etc. estoy cambiando las posibilidades en las que habito. De alguna forma, en el Coaching Ontológico lo que hacemos es poner esas (y otras ... claro) distinciones al servicio del Coachee.
Porqué parto con esto...
El Emprendimiento, es un tipo de acción. En ese sentido, el emprendedor es un tipo de Ser en la acción (arrojado dirían algunos). La acción siempre parte en el presente, y como tal se proyecta hacia el futuro. En otro sentido, la acción siempre tendrá un tiempo entre que parte y termina.
Pero... en alguna forma, el Ser Emprendedor, o en la acción, le pondría necesariamente una dimensión temporal a ese Ser. Es decir, dejaría de Ser Emprendedor al dejar de emprender....
Y eso en la lógica en que el tiempo tiene un transcurrir lineal. Lo que haría que el emprendedor, proyectado hacia el futuro por el sólo transcurrir del tiempo, estaría destinado sólo a actuar como causa de algo que sucederá en algún momento más adelante.
Pero no es así cuando el acto es el habla.
Cuando cambio algún juicio sobre lo ya sucedido, actuando sobre el pasado, el presente se reconfigura, trayendo una historia que en ese nuevo entender permite una nueva realidad y por lo tanto nuevas posibilidades de futuro.
O sea, puedo Emprender hacia el pasado.
O sea, el Emprendimiento es una acción atemporal.
Cuáles serán los emprendimientos hacia el pasado que no he hecho?












Me parece interesante compararlo con la Psicologia de la Gestalt, que hace caso omiso del material que estas trabajando en este modelo, "lanzar al bebe con el agua de la bañera", ver al pasado como un defecto e intentar olvidarlo, no validarlo, crear ceguera hacia el.
Explícame un poco más lo que dices... ;)