Varias veces he dicho que el Emprendedor Integral es un tipo de personaje que habita en la acción particular que es el emprender.
En la Plataforma Áurea, cuando empezamos a investigar el fenómeno del emprender, nos fuimos dando cuenta que si bien es cierto el concepto tiene una clara y común asociación con la creación de empresas, los territorios posibles para emprender son infinitos.
Llegamos a esta conclusión al comenzar a generar conexiones del hacer. Vimos que existe un tipo de acción (compleja, o meta acción), que es la "acción emprendedora", la que busca alcanzar un fin, a través de la la interrelación de recursos personales y colectivos.
Un tipo de hacer que genera valor en si mismo, para si y para los otros.
Luego vimos que esta acción además tiene dimensiones distintas, unas interiores o desde donde se hace lo que se hace (culturas, sistemas de valores, formas de entenderse en el mundo) y otras exteriores (prácticas, sistemas, resultados).
Ahí nos hizo sentido el mapa integral como forma de ordenar la conversación, llevarla a un espacio más amplio e integrativo, lo que nos permitió fortalecer la mirada sobre el fenómeno emprendedor.
Entonces, a este espacio infinito de posibilidades, el mapa integral le pone un marco que permite observar con mejor claridad, ordenando las posibilidades en Emprender en si mismo (hacia adentro y hacia afuera) y Emprender con/hacia otros (también hacia adentro y afuera).
A grandes razgos estos territorios para emprender serían los cuatro cuadrantes siguientes:

En lo individual interior: (la búsqueda y trabajo en pensamiento complejo y adaptativo, convencimiento del aprendizaje como forma de crecimiento y desarrollo, apertura al cambio, centro, valoración de la responsabilidad incondicional, conexión espiritual.
En lo exterior individual: Exigir Eficiencia y Calidad, Cumplimiento de compromisos, capacidad de adaptación a distintas condiciones de vida, búsqueda de oportunidades e información, generación de redes efectivas, capacidad para adquirir nuevas competencias, etc.
En lo exterior colectivo: Generación de equipos emprendedores, apropiación tecnológica, consumo responsable de recursos, participación y reconocimiento de contextos culturales múltiples, rentabilidad de Triple Resultado (económico, ambiental y social), innovación, etc.
En lo interior colectivo: Generación de culturas organizacionales de bajo miedo y alta confianza, colaboración estratégica, cultura evolucionista, aprendizaje organizacional, respeto, etc.
Como el Emprendimiento Integral, es una acción compleja, es simultanea en los cuatro cuadrantes, por lo que es una acción que permite que emerja una oferta de valor en la recurrencia de su devenir emprendedor.
A su vez, encontramos que este devenir tiene distintos ámbitos:
El avance (la línea de desarrollo): escuchar, diseñar, abrir-cambiar
La consolidación (por niveles): asentar, preservar, cuidar
La expansión (los estadios): buscando formas más integrativas y comprensivas de generar el emprendimiento.
Estos puntos los desarrollaré en un post posterior.
El Emprendedor Integral, como el tipo de persona que actúa en estos territorios es un verdadero agente de cambio. Por su propio recorrido genera, vía ejemplo, una apertura para otros y devela posibilidades que antes que él lo hiciera no estaban. De alguna forma es el personaje que conecta el mundo de las ideas con el de la realidad.
Pero no sólo es un "materializador". Es, en su escencia, un ser que habita en esos dos mundos integradamente, en la conexión con la idea-realidad, desde un sentido de unicidad. Conciente que con su forma de ver el mundo, lo transforma. Y desde ahí... toma acción.... pero no cualquier acción... la acción emprendedora.












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